¿Qué pasa si el Rey elige Presidente del Gobierno?

Rey elige PresidentePues sí amigos, oís bien. Durante todo este tiempo muchos de nosotros no sabíamos la existencia de este acontecimiento, pero en estos momentos en que el Parlamento Español está más fraccionado que nunca tras las históricas elecciones del 20D cualquier acto relativo a la elección del presidente del gobierno se convierte en noticia que llena los espacios informativos de las televisiones (de algunas más que otras).

Pues bien, próximamente el rey de España, Felipe VI tendrá que proponer un candidato para Presidente de Gobierno. Todos los pronósticos dicen que el elegido por el Rey para Presidente de Gobierno será Rajoy, ya que ha sido el partido más votado y todo eso… ¿O acaso os imagináis a Felipe VI proponiendo de candidato a Pablo Iglesias? La verdad que sería un acto llamativo y seguro que muy comentado, pero es tan improbable como que a un servidor le toque la quiniela… Y mira que lo intento… ¿Qué pasa si el Rey elige Presidente del Gobierno, qué pasa si es la Casa de Su Majestad el Rey la encargada de elegir al nuevo Presidente del Gobierno de España?

Vamos a explicaros ya qué es lo que pasa cuando el Rey de España elige a un presidente de Gobierno, ya sea Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Albert Rivera. El proceso es sencillo, Felipe VI realizará una ronda de contactos con todos los partidos políticos, empezando por los que menor representación tienen y acabando por los que más, de manera que Rajoy será el último en acudir a esta cita. Durante esta reunión el monarca y los líderes políticos de cada formación hablarán sobre su capacidad para crear consenso y ser investidos como presidentes, o las posibilidades de pacto de su partido, de manera que el Rey tendrá información que le lleve a saber qué partido tendrá más posibilidades para ser investido, acto que deberá realizarse antes de la última semana de marzo (en caso contrario nos esperará otra intensa campaña electoral y elecciones).

Una vez que el Rey de España se ha reunido con todos los partidos políticos, propone para ser investido a un Presidente. Llama la atención que ni siquiera es necesario ser diputado para que el Felipe VI te proponga para presidente, es suficiente con ser español y mayor de edad (no quiero alarmar a nadie, pero cumplo con los requisitos).

Cuando el  del monarca propone presidente Gobierno el Congreso tiene un plazo máximo de 2 meses para votarlo e enbestirlo (bien por mayoría absoluta en primera instancia o posteriormente por mayoría simple) o para no hacerlo y enviarnos de nuevo a las urnas.

El hecho de que Felipe VI como Rey de España proponga al presidente de gobierno que podrá ser investido entendemos que no es más que un acto simbólico, ya que no se trata de una imposición y su propuesta deberá ser aceptada por los partidos, los cuáles también podrán oponerse. No obstante nos parece cuanto menos curioso que en una democracia el Jefe del Estado (no elegido democráticamente) tenga la posibilidad de proponer a quién nos gobernará durante 4 años, pudiendo pasar “relativamente” por alto lo que los ciudadanos dijeron en las urnas.

¿Qué pasará en la elección de Presidente del Gobierno por el monarca?

Como ya hemos dicho unas líneas arriba, todo apunta a que Felipe VI elegirá para que se presente a la investidura a Mariano Rajoy, candidato del PP. Si bien es cierto que este lo tiene prácticamente imposible para ser investido ya que, aunque cuenta con el apoyo incondicional de Ciudadanos, Podemos ha declarado por activa y por pasiva que votarán NO a una investidura del PP. La única posibilidad que tiene Mariano Rajoy para volver a ser presidente de España sería un cambio de 180º en el PSOE que facilitará la llamada Gran Coalición y el Gobierno del PP. Pero desde el PSOE se han encargado de insistir en que no facilitarán esa gran coalición, y muy poca gente, entre los que se incluyen también los votantes del PSOE, entenderían un cambio de discurso para facilitar la continuidad del PP al mando de España.

Por todo ello la investidura de Mariano Rajoy para altamente improbable, por mucho que Felipe VI se encargue de recomendarlo y de elegirlo.

Existiría otra alternativa, y sería que tras el NO al PP, el PSOE liderado por Pedro Sánchez iniciara su ronda de contactos y buscara su investidura para gobernar España. Esta opción parece más probable que la de Mariano Rajoy, pero aún ese pacto todavía está muy lejos. El PSOE necesitaría contar con el apoyo de Podemos (algo que unos días se ve más cerca y otros días se ve muy lejos debido a las continuas críticas de un partido al otro), y con la abstención de Ciudadanos (partido nacido aparentemente para pactar con todos si eso facilita un gobierno que no sea de Podemos, y eso que durante la campaña el discurso se intentaba parecer…). Eso junto a la aparentemente fácil abstención o voto a favor de grupos independentistas como ERC o DL, a los que ya se ganó el PSOE cediéndoles senadores para que pudiesen formar grupo propio en el senado (cosa que Podemos pidió y catalogaban de ilegal), facilitaría que Pedro Sánchez pudiese ser investigo por mayoría simple puesto que contaría con más votos a favor que votos en contra.

rey elige presidente

Con todo esto, el voto de Podemos para el PSOE es crucial, y debido al desplante del grupo socialista ante la demanda de cuatro grupos propios para Podemos y sus confluencias, este voto queda a la espera de ser emitido. Con Podemos en contra Pedro Sánchez no podría acceder al gobierno del Parlamento, y esto nos llevaría de cabeza a nuevas elecciones.

¿A quién favorecen nuevas elecciones?

A quién favorece el escenario de nuevas elecciones es complicado decirlo debido a la gran diversidad de votos. Lo que sí parece claro es a qué partidos no les interesa la posibilidad de ver las urnas al final de este camino. Uno de los partidos a los que menos le interesa que la gente vaya de nuevo a las urnas en marzo es a Ciudadanos. El partido naranja, tras su decepción debido a las altas expectativas el 20D y un resultado aceptable con 40 escaños, pero muy por debajo de las mismas, es uno de los partidos que más descendería en una nueva contienda electoral. Muchos de sus votos era emitidos por personas que los veían como una fuerza política nueva, y su discurso se veía como alentador. No obstante el final de la campaña electoral y el desgaste del partido y de su discurso dejó ver que sus políticas no eran realmente tal como se anunciaban. El partido naranja además de perder muchos votos sería uno de los fenómenos claves en el resultado de unas hipotéticas nuevas elecciones, ya que sus votos se sabe que podrían ir a cualquiera de los otros tres partidos (Podemos, PP o PSOE).

Otro de los partidos que saldría perjudicado sería el PSOE. Y por encima del PSOE saldría perjudicada una persona, que sería Pedro Sánchez, ya que de haber nuevas elecciones seguramente Susana Díaz sería la candidata por este partido. El continuo cambio de discurso del PSOE y su indecisión en algunos temas cruciales como el derecho a decidir y la incapacidad para llegar a acuerdos, muestran un evidente desgaste del partido y de su electorado. Los votos que pierda el PSOE podrían irse en su mayoría a Podemos.

El tercer partido al que no le interesa nada unas nuevas elecciones en 2016 es a Izquierda Unida o Unidad Popular. Su resultado el 20D ya fue muy malo, quedándose con tan sólo dos escaños. Pero unas nuevas elecciones vista la poca utilidad del voto a esta formación, podría hacer que gran cantidad de los mismos rebotaran a Podemos, formación con una ideología y propuestas semejantes, pero que en este escenario contaría con mucha más fuerza.

 

Por descarte, vemos como los partidos que se verían “beneficiados” en unas nuevas elecciones serían el PP y Podemos. Escribo beneficiados entre comillas puesto que, aunque parece obvio que ambos partidos aumentarían sus resultados, es difícil cuantificar cuál de ellos lograría aumentar en mayor número sus resultados y posicionarse a presidir el Parlamento Español. De manera que quizá el rebote de votos podría llevar al PP a conseguir una mayoría absoluta o a ser investido si Ciudadanos no se desmorona del todo, mientras que quizá este rebote de votos podría beneficiar a Podemos si sus resultados aumentan a la velocidad que lo están haciendo en cada campaña electoral, superando al PSOE junto al cuál quizá podrían unificar fuerzas.

Como veis, el panorama político español está de lo más interesante. Para los que pensaban que el 20D acababa todo, ya veis que estabais muy equivocados.

Como decía el gran Antonio Lobato en sus retransmisiones de Fórmula 1 (quién diría que un comentario de F1 se podría aplicar a la política de nuestro país): “Si parpadean se lo pierden”, y no estamos para perdernos lo que puede ser un gran cambio en las políticas de nuestro país.

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